Toman clases entre muros "parchados"

(Foto:Archivo/EL UNIVERSAL)
monica.archundia@eluniversal.com.mx
Juegan en el patio trasero, en un área delimitada por bardas "parchadas", con fisuras e inclinaciones. Los estudiantes de la secundaria número 162 Francisco Monterde están en su hora de receso y han dejado momentáneamente las aulas prefabricadas en las que toman clases desde hace dos años, para darse un respiro.
Frente a ellos un imponente edificio de tres niveles permanece vacío, sólo se ocupan los baños. A un costado, en el patio delantero, el área de laboratorios y talleres también está vacía.
El plantel ocupa una manzana completa, pero solo el patio trasero y la zona de oficinas se encuentran en uso.
Los sismos de 1985 dejaron serias afectaciones a estas construcciones, ubicadas en el Barrio La Asunción, en San Juan Ixtayopan, delegación Tláhuac, reconoce el personal, pero fue hace dos años que se decidió desocuparlas por considerarlas inseguras para los estudiantes.
El temblor del 20 de marzo pasado afectó aún más al plantel, uno de los ocho catalogados con daño mayor por autoridades locales y federales y que deberán ser demolidos y sustituidos por una nueva construcción. Es una construcción de los 70 con problemas en el subsuelo por la extracción de agua.
En el ciclo escolar 2012-2013 sus estudiantes aún deberán ocupar las aulas prefabricadas, porque será entonces cuando comiencen los trabajos. Algunos, los que cursan el tercer grado, ya no disfrutarán las nuevas instalaciones.
De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, en el caso de este y otros tres planteles se determinó que no es necesario reubicar a los alumnos "por lo que se continuará prestando el servicio en sus instalaciones y las obras se realizarán de manera paralela".
De los ocho planteles que la SEP determinó que registran un daño mayor y que deberán ser hechos de nuevo, cuatro están en Tláhuac, dos en Iztapalapa, uno en Azcapotzalco y uno en Cuauhtémoc.
Presupuesto para remozamiento
Joaquín Guzmán López, director general de Planeación y Programación de la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal (AFSEDF), afirma que 67 construcciones escolares se encuentran afectadas y ocho de ellas ameritan su demolición, por lo que el gobierno federal invertirá alrededor de 350 millones de pesos en ello.
Explica que ya se identificaron las necesidades en cada inmueble educativo de la ciudad y en mayo concluirán los proyectos ejecutivos de los planteles que deben ser reconstruidos.
En unas dos semanas comenzara la demolición de los edificios y entre junio y noviembre de este año se llevarán a cabo, de forma paralela, los trabajos de demolición y reconstrucción a fin de que todas las obras concluyan antes de diciembre.
Además de la secundaria Francisco Monterde, serán demolidos también el jardín de niños Citlali y la primaria Ricardo Flores Magón, en Tláhuac. En Iztapalapa las primarias República de Madagascar y José Romero y Fuentes; en Azcapotzalco la 15 de Septiembre y en Cuauhtémoc la Francisco Ginero de los Ríos, debido a las afectaciones estructurales que presentan.
En el pueblo de Santiago Zapotitlán, el jardín de niños Citlali permanece desocupado. Su mobiliario ha sido cambiado temporalmente al Centro de Atención Psicopedagógica de Educación Preescolar (CAPEP) de Villa Centroamericana.
En sus puertas se observan letreros dirigidos a los padres de familia, que todos los días deben llevar hasta ese lugar a sus pequeños para ser trasladados en autobuses al plantel provisional.
Olga Castro Vázquez, madre de familia, tiene a uno de sus hijos en esa escuela y dice que no podría llevarlo por sí misma a la nueva sede porque además de mover su rutina tendría que pagar al menos tres pasajes de ida y vuelta.
Dos más de sus hijos estudian en la primaria Ricardo Flores Magón. Dice que cuando comenzaron las excavaciones para la construcción de la Línea 12 del Metro la estructura de la escuela se vio afectada, pero fue hasta el sismo del 20 de marzo pasado que se prestó atención a las demandas de los padres de familia.
"Con lo del sismo se exigió que vinieran a ver la escuela (las autoridades) y sí nos pusimos más fuertes los papás, porque dos aulas se encuentran desocupadas", explica Vanesa Romero, otra mamá.
Dice que ya les informaron que será necesario derrumbar la escuela una vez que concluya el actual ciclo. Sus pequeños, que cursan primero y cuarto grado tendrán que tomar clases en aulas provisionales en el mismo plantel.
Ana Hernández, Angélica Alejandre y Victoria Ortiz, otras mamás, se refieren al hecho y dicen no sentir seguridad al dejar a sus hijos en la escuela, pero tampoco han pensado en otra opción.
Expertos evaluarán acciones de remodelación
Ingenieros agremiados al Colegio de México (Colmex) realizarán la revisión de edificios educativos para verificar el estado en que se encuentran y determinar si es necesario realizar en ellos acciones de mejoramiento.
Joaquín Guzmán López, director general de Planeación y Programación de la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal (AFSEDF), comentó a este diario que al menos dos mil 829 inmuebles serán evaluados y certificados en cuanto a su nivel de seguridad para dar confianza a la población.
Explicó que la AFSEDF suscribirá en unos días un convenio con el Colmex para que profesionales de esta institución emitan constancias de seguridad estructural de cada uno de los inmuebles educativos de la ciudad.
De esta manera, a partir de junio próximo serán revisados tanto planteles escolares como oficinas de la dependencia federal para que a más tardar en noviembre se tenga un panorama de la condición de los inmuebles.
Mencionó que en las 16 delegaciones y en el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) hay presupuesto para realizar los trabajos que se requieran.
"Podríamos generar alguna mesa de coordinación para canalizar recursos hacia esos trabajos, pero eso ya tendrá que hacerse en la siguiente administración", expuso.
Guzmán López comentó que en la AFSEDF se creó una mesa de coordinación con las delegaciones para definir los trabajos de mantenimiento en los planteles escolares.
Esta labor, dijo, ha permitido canalizar tres mil 500 millones de pesos en los últimos tres años a este sector porque antes de la mesa de trabajo "cada quien jalaba por su lado y ahora se hacen acciones de mayor impacto".
Mencionó que en algunas escuelas se realizan trabajos de impermeabilización, cambio de instalaciones eléctricas o pintado de muros, y aunque no se atiendan todas las necesidades que tiene una escuela, sí se les arregla lo más importante.
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