Obras por puente en Luis Cabrera generan nudo vial

(Foto: Sara Pantoja/EL UNIVERSAL)
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Los trabajos de construcción del puente que conectará la Supervía con el Periférico Sur, en la delegación Magdalena Contreras, ocasionan el colapso vial para miles de automovilistas, principalmente por las mañanas y tardes.
Las obras que iniciaron hace más de un mes en el inicio de la avenida Luis Cabrera y la lateral del Periférico en dirección a Cuemanco han obligado a los habitantes de la zona a modificar sus horarios para ir y regresar a sus escuelas y trabajos.
“Con las obras me tengo que salir de mi casa al menos una hora antes de lo normal para no agarrar el tráfico y eso me implica una hora menos de sueño y descanso”, lamentó Alejandro Bautista, quien trabaja en el centro de la ciudad.
Dijo que en ocasiones ha tenido que bajarse del autobús para caminar un largo tramo hasta la Casa Popular y ahí abordar otra unidad que lo lleve al metro Miguel Ángel de Quevedo. Contó que ya ha hecho pruebas y avanza más rápido a pie que en la unidad y sí; en un recorrido por la zona, se observó a mucha gente caminando hacia ese punto.
De acuerdo con la manta que la Secretaría de Obras colgó en el puente peatonal del cruce de Luis Cabrera con la avenida Contreras —que apenas es visible— el puente será una especie de medio trébol para que al terminar la Supervía, los autos se puedan incorporar al segundo piso del Periférico.
Caos y sin policías
“Es un caos en las mañanas. Hoy a las seis y media me aventé en 15 minutos un tramo que normalmente lo hago en dos minutos, del Parque de El Reloj, en la avenida Contreras, al Superama”, dijo Erika Martínez.
Al llegar a ese punto, donde se redujo un carril en el puente que cruza el Periférico, se colocó una columna y hay maquinaria estacionada que redude el espacio, sufrió otro problema.
“Hice como 10 minutos para pasar ese cachito hacia la Casa Popular porque es un relajo. A veces sí hay policías de Tránsito, pero hoy no había ninguno. Por supuesto, llegué tarde a mi trabajo”, contó. Librado ese punto, el caos vuelve por las tardes al regresar de su trabajo y utilizar el segundo piso del Periférico para bajar en el último descenso que termina a unos metros de la avenida San Jerónimo.
Además, los trabajos del puente obligaron a modificar las salidas y entradas de los carriles centrales a la lateral del Periférico y eso alenta la circulación de los autos. “Me he aventado hasta el doble de tiempo de lo normal”, se quejó Erika, quien trabaja en la colonia Del Valle.
Peor aún, esos cierres totales de la lateral que regularmente se hacen en la noche obligan a los automovilistas a dar la vuelta hasta el hospital Ángeles para poder incorporarse a la avenida Luis Cabrera y subir hacia las colonias altas de la delegación.






















































