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Desde Reforma, vecinos llaman a debatir Supervía

El proyecto es una imposición y daña el medio ambiente, señalan ciudadanos molesto
RECURSOS.Mantas, máscaras, pancartas, carteles y hasta una imagen de la Virgen de Guadalupe fueron los instrumentos que usaron los inconformes.
(Foto: Jorge Serratos/ EL UNIVERSAL)
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Johana Robles / Rafael Montes
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El rechazo a la Supervía Sur-Poniente llegó ayer al Paseo de la Reforma. Fue una movilización vecinal que partió desde el Ángel de la Independencia hasta el Hemiciclo a Juárez con el reclamo de desechar el proyecto de una vialidad que, a decir de los inconformes, va en contra del cuidado al medio ambiente y es una imposición.

Fue la voz de un puñado de ciudadanos molestos por las formas en que el gobierno de la ciudad irrumpió en la tranquilidad de su colonia, en la delegación Magdalena Contreras, para permitir que por allí, de la noche a la mañana, pasen miles de vehículos.

Los integrantes del Frente Amplio contra la Supervía Sur-Poniente, nuevamente, pidieron al gobierno del Distrito Federal que haya un diálogo abierto, serio y público para exponer y debatir sobre la viabilidad de la obra.

Francisco López, integrante del movimiento, dijo que después de dos años y nueve meses —pues la oposición al proyecto arrancó desde abril de 2008— las autoridades les ofrecieron una mesa de diálogo pues se contactaron con integrantes de la Comisión Civil de Acompañamiento (CCA).

Sin embargo, los vecinos denunciaron que mientras la movilización se realizó, en la colonia La Malinche los trabajos de demolición de predios expropiados se aceleraron, inclusive en inmuebles que están fuera de las vallas metálicas y cerca del “plantón”.

De igual forma, Rafael Martínez, integrante del movimiento, insistió en que pedirán diálogo y solicitó al gobierno capitalino que no “criminalice” al movimiento al señalar que fueron ellos quienes agredieron al secretario de Obras, Fernando Aboitiz, el 1 de enero. Negó haberlo agredido.

María de Jesús Zamarripa, integrante del movimiento opositor, consideró que es necesario la salida de la fuerza pública de la zona de trabajo porque acosa a la población.

Se unen ambientalistas

En la marcha no sólo iban los vecinos afectados de la colonia La Malinche, sino también los ambientalistas que argumentan en contra de la Supervía; iban los Bicitekas, activistas a favor de las bicicletas y de una ciudad con movilidad sustentable y otras tantas organizaciones que encontraron en el movimiento contra la vialidad de cuota un espacio para sumar su voz en contra del gobierno de la ciudad.

Pancartas, carteles, mantas y máscaras fueron los instrumentos básicos, pero suficientes para alzar la voz y decir “No a la Supervía”. Participaron alrededor de 300 personas. La Virgen de Guadalupe los acompañó en su recorrido porque es “defensora de los derechos humanos y ambientales”. Los Bicitekas disfrazaron sus bicicletas de automóviles para demostrar que en un coche caben muchas bicis y rechazar las obras para automotores.

También iban las parodias humanas de Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del DF, y su cuerpo policiaco. Subidos a un par de zancos, quienes lo parodiaron iban con garrote en mano y ahuyentando a periodistas y manifestantes.

La movilización empezó en la colonia La Malinche alrededor de las dos de la tarde. Poco a poco y por sus propios medios, los vecinos empezaron a salir del “plantón” para asistir a la manifestación. Nunca había llevado su protesta al Paseo de la Reforma.

“Mejor nos vamos cada quien por su cuenta porque si nos vamos todos juntos, en un autobús, el gobierno puede interceptarnos en algún lugar y evitar que lleguemos a Reforma”, explicaron algunas mujeres que antes de salir de la Magdalena Contreras alistaron sus carteles para manifestar su rechazo.

Mientras, el subsecretario de Gobierno del DFl, Juan José García Ochoa, confirmó que se ofreció el diálogo a los opositores y reveló que será mañana cuando se reúnan con la CCA.

Adelantó que el número de policías en la zona de demolición se reducirá gradualmente y permanecerán los necesarios para resguardar los trabajos.

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