Ponen "un alto" a la tala ilegal

(Foto: Archivo / El Universal)
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) por fin echó abajo un programa que, sin pretenderlo, fomentó desde hace dos años la tala clandestina y la proliferación de aserraderos irregulares en la zona boscosa de Milpa Alta.
El 3 y 4 de febrero de 2010 una tormenta atípica con ráfagas de 90 kilómetros por hora golpeó a la montaña de esta delegación, el resultado fue, en un primer conteo, 15 mil árboles caídos. Posteriormente se habló de una cifra cercana a las 37 mil especies derribadas en el percance.
Ante la catástrofe ecológica los habitantes de las comunidades de Milpa Alta y San Salvador Cuauhtenco, ambas en la delegación Milpa Alta, solicitaron a la Semarnat les permitiera aprovechar únicamente la madera caída para uso doméstico y su consecuente autorización para su transportación, situación que normalmente no es permitida, la petición les fue otorgada a los comuneros.
Depredan el bosque
Pero el programa se salió de control, en un recorrido por la zona EL UNIVERSAL documentó el pasado 15 de mayo sobre la presencia de un decena de aserraderos que no cuentan con autorizaciones para operar, además de rastros de árboles vivos recién talados en parajes de San Salvador Cuauhtenco.
En entrevista, comuneros, que solicitaron se reservara su nombre por seguridad, señalaron que el programa de aprovechamiento de madera caída sirvió para camuflar la tala clandestina y la transportación de madera viva por parte de gente local y sobre todo ajena a la comunidad.
Por eso algunos de ellos solicitaron a la Semarnat la cancelación de la “notificación” que permitía la tala, antes de que el bosque fuera depredado por completo.
Terminan convenio
Ante esta solicitud la Semarnat dispuso en días pasados que “no hay inconveniente alguno en la determinación que hubiere adoptado la comunidad para concluir o poner fin a la extracción o aprovechamiento con fines de uso doméstico. Ha quedado sin efectos el referido programa comunitario”.
Así lo escribió en el oficio SGPA/DGGFS/712/1705/12 el doctor Francisco García García, encargado de la Dirección General de Gestión Forestal y de Suelos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
El funcionario federal también precisó que talar, derribar, extraer, acopiar, almacenar, transformar y transportar recursos y materias primas forestales maderables de la zona son actos ilícitos que constituyen infracciones administrativas conforme a lo dispuesto por el articulo 163 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
Francisco García Flores, delegado de Milpa Alta, también había solicitado la cancelación del programa.
Ayer comuneros de San Salvador Cuauhtenco señalaron que aunque el aprovechamiento de la madera fue cancelado, aún hay tala, por lo que solicitan la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para regular las cosas.
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