Por obras, GDF retira más de 15 mil árboles

(Foto: Archivo / El Universal)
La construcción de la Supervía, de los segundos pisos del Periférico, de las líneas 12 del Metro y 3 y 4 del Metrobús han implicado el derribo de 15 mil 899 árboles de áreas verdes en la ciudad de México, los cuales, en compensación han sido sustituidos por unos 39 mil, más la construcción de una ciclovía, el saneamiento de la Alameda Central y de la segunda sección del Bosque de Chapultepec, según el último reporte de mayo publicado por la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito Federal.
La cantidad de árboles derribados representa el 0.47% del total del arbolado urbano de la capital, de acuerdo con los cálculos del investigador Daniel Rivas, quien estima la existencia de tres millones y medio de árboles en la zona urbana.
De acuerdo con el Reporte de Cumplimiento de las Medidas de Compensación de las Obras Viales y Sistemas de Transporte en Materia de Arbolado, la dependencia capitalina informó que para las seis construcciones se autorizó un total de 37 mil 882 árboles por derribar y se impuso la obligación de restituirlos con 136 mil 54, más 75 mil 975 áreas verdes por restaurar, la construcción de la ciclovía 20 de Noviembre, el saneamiento de la Alameda Central y de 48 hectáreas de la segunda sección del Bosque de Chapultepec.
Sin embargo, a pesar de que la proporción en que se restituyen los árboles alcanza hasta los siete ejemplares por cada derribo, de acuerdo con la norma NADF-001-RNAT-2006, el daño que se ocasiona al cortarlos es “irreparable”, considera el biólogo Jerónimo Reyes, investigador del Jardín Botánico de la UNAM.
Daños irreparables
Entre las medidas pendientes a la fecha del reporte estaban la plantación de tres mil 471 árboles o la restitución de servicios ambientales en delegaciones cercanas a la línea 12 del Metro; la plantación de 84 mil 655 árboles o su equivalente en servicios ambientales en Contreras, incluyendo las riberas de los ríos Magdalena y Eslava por la construcción de la Supervía; la plantación de mil 200 árboles y saneamiento de 18 hectáreas en el Bosque de Chapultepec.
El investigador Jerónimo Reyes asegura el retiro de árboles de vías transitadas ocasiona que se incrementen áreas de isla de calor, es decir, que el asfalto y el concreto absorban más radiación solar y por lo tanto, se eleve la temperatura de la zona.
“Sí tiene consecuencias, por más que compensemos, cada vez que se quitan árboles estamos perdiendo áreas verdes. Y las azoteas verdes no tienen el impacto que tiene un árbol, que almacena carbono, da sombra. El daño es irreparable”, afirma Reyes.
En contraste, la ambientalista y líder de la asociación civil Ecos, Voces y Acciones, Edith González, opina que el gobierno de la ciudad ha colocado los planes de movilidad por encima de los planes de áreas verdes.
“De ninguna manera se justifican los árboles por obras viales, tiene que pasar mucho tiempo para restituir el valor que se perdió, pienso que hace falta una planeación urbana que privilegie los árboles y trace vialidades esquivándolos”, dice la activista.
La ambientalista González afirma que al derribar árboles no sólo desaparece la “isla natural”, sino que se deja de acumular polvo, el ruido se incrementa por la falta de follaje y se destruyen hábitats de fauna local.
Jerónimo Reyes coincide en que “lo que nos afecta es la isla de calor”.
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