Deporte les abre puerta de la cárcel y del empleo

(Foto: Ariel Ojeda/El Universal)
“Buenos días. Mi nombre es Marcela y sí, sí me gustaría ser promotora deportiva, enseñar deporte, le sé muy bien”, confiesa en tono de triunfo esta mujer de 40 años. Hay gotas de sudor en su frente, en su cuello, del que cuelga una medalla de tercer lugar en basquetbol.
—¿Y cuánto tiempo llevas en la cárcel? —se le pregunta. ¿Por qué llegaste aquí? Ella intenta mantener la sonrisa, es inútil. Parpadea. “En unos meses salgo ya, falta poquito, joven. Unos cinco, seis meses”, responde a media voz.
Siente el brazo de una compañera sobre su espalda, que le da golpecitos en el hombro, que arrugan su uniforme azul, y que poco a poco la tranquilizan. “Por eso le pido no me tome foto a la cara, la cara no. Falta poquito ya”, insiste antes de perderse entre la multitud que celebra en esta cancha de concreto, enclaustrada en el Reclusorio Femenil de Santa Martha.
El Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF) y el Sistema Penitenciario capitalino capacitarán y facilitarán empleos de promotores deportivos a los internos en centros penitenciarios capitalinos que se encuentren en la etapa final de su condena y que hayan cometido delitos menores.
Esta iniciativa forma parte de un programa deportivo integral del que participan más de mil 500 internos en los distintos penales capitalinos, mediante el cual practican deporte de manera profesional. Sólo 200 de estos presos, alrededor de 15%, ha decidido capacitarse como promotores deportivos.
“Difundirán la activación física en los parques públicos de colonias que presentan alta marginación, como parte de nuestras Redes Deportivas que hay en las 16 delegaciones. Por el momento, no incluiremos escuelas dentro de este programa de acción”, explicó el director del IDDF, Francisco Javier López Ortiz.
El funcionario aclaró que cuando los internos activen a la población de la ciudad, se les presentará ante los alumnos como personas “reformadas”.
“Si manejamos que acaban de salir del reclusorio, podemos generar un ambiente de discriminación. Fueron capacitados en aulas y campos de los reclusorios, reformados, no consideramos que sea necesario dar más detalles”, señaló.
Marcela es una de ellas, quien purga una pena por robo y lleva más de dos años en el reclusorio; se presenta como maestra de preescolar y química, también como deportista.
La primera generación de reclusos que logre su libertad e imparta clases sobre diferentes disciplinas deportivas saldrá a las calles de la ciudad en aproximadamente cuatro meses. El salario que podrán alcanzar ronda entre cuatro mil y ocho mil pesos.
Más mujeres promotoras
En este programa que arrancó en abril participan los centros de readaptación social varonil Santa Martha Acatitla y femenil Tepepan, además del Reclusorio Sur y el Femenil Santa Martha.
En este último centro participan en el programa más de 120 mujeres. EL UNIVERSAL convivió con ellas durante la final de su torneo de basquetbol, donde triunfó el equipo Guerreras 2 contra Libertad, su contrincante.
A Maribel, de 25 años, la describen como “valentona”, “morenita”, “ancha de huesos”. Estira el cuello para presumir la medalla que ganó luego de que su equipo terminó segundo en el torneo. “Hay que aprender a perder”, dice con desaliento. Confiesa que le gustaría hacer del deporte su forma de vida tras cumplir su condena, de la que aún restan dos años.
Cuando se le pregunta sobre el delito que cometió, se muestra inquieta, temblorosa, a la defensiva. “De eso no hablo, eso no”, advierte. “Estoy preparándome para ser promotora deportiva, pero, bueno, aún falta tiempo... yo digo que poquito, para que salga”.
Cerca de 75% de los presos, que han decido capacitarse, son mujeres, de acuerdo con información del IDDF.
López Ortiz explicó que los reclusorios Norte y Oriente también forman parte del programa, pero las actividades han registrado algunos retrasos en la organización debido a que estos centros de reclusión se encuentran entre los más poblados del país y de América Latina.
Duelo de leonas
La celadora no aparta la mirada del juego. Mujeres van y vienen en el campo con charcos y lodo. “¡Duelo de leonas!”, gritan las aficionadas, otras aplauden, conversan, acarician a sus hijos, escuchan historias o vuelven la cara a los gritos que salen de las paredes, donde hay mujeres ocultas tras las ventanas recubiertas con tela metálica.
Junto a la portería, un par de niños esperan emocionados el gol. Ruedan mientras un balón donde han dejado las huellas de sus manos, sucias de dulce y grasa. Aparece entonces un hombre, es el promotor deportivo que funge como árbitro.
Aunque el programa tiene registrados a más de mil 500 personas interesadas en la práctica de un deporte profesional, sólo cuenta con 15 promotores deportivos. Buscan aumentar este número a 30 durante los próximos meses, informó el Coordinador de Promotores Deportivos del IDDF, Gerardo Silva Castellanos.
“Ahora no tenemos mayores complicaciones; los rotamos dos veces por semana en dos reclusorios femeniles y dos varoniles. Son licenciados en educación física que conocen bien su especialidad deportiva, pero también fueron capacitados para la interacción con los internos”, indicó el funcionario.
El basquetbol es el deporte más popular en los reclusorios femeniles; el acondicionamiento físico en el sur y el fútbol en el resto de los centros. También se imparte voleibol y danza.
Uno de los promotores deportivos de voleibol es Enrique Taez Valle, de 30 años. Desde abril imparte lecciones sobre esta disciplina en Santa Martha.
Fue un cambio fuerte, de dar clases a niños y alumnos de media superior para llegar a los reclusorios, pero el cambio ha resultado positivo. “La interacción con los internos y ver su desempeño diario a uno lo alimenta”, expresó.
Aún está pendiente la práctica del boxeo profesional en los reclusorios: “Necesitamos el consentimiento de las autoridades; se trata de una disciplina de contacto y no queremos generar conflicto”, aclaró López Ortiz. “Fuera del deporte, las actividades pueden ser escasas en estos sitios. Queremos hacerles ver que no van solos, que pondrán reinsertarse adecuadamente al salir de prisión”.
Buscan la preliberación
Al formar parte de este programa de formación de promotores del deporte, los internos pueden obtener algún beneficio de preliberación, señaló la Directora Ejecutiva de Prevención y Readaptación Social de la Subsecretaria del Sistema Penitenciario, Clementina Rodríguez García.
“Las juezas de ejecuciones penales nos piden que se les informe de las actividades que realizan los reclusos, como actividades deportivas, culturales recreativas y de capacitación para el trabajo, lo que permite en muchas ocasiones obtener este tipo de beneficios”, dijo.
Catalina tiene una voz dulce al contar que estudió Turismo y trabajó como recepcionista en un hotel. Busca alguna complicidad en la mirada del reportero, mientras sonríe inquieta. Se emociona al explicar que buscará el apoyo de las autoridades del IDDF para ser capacitada como promotora del deporte.
“Lo malo es que estoy aquí por privación ilegal de la libertad y homicidio. Me restan 30 años”, responde antes de volver al altar de una Virgen mancillada por la humedad de la pared. Ahí habla con otras de sus compañeras de equipo. Celebran su primer lugar.
Los 10 centros de reclusión que conforman el sistema penitenciario capitalino registra una población de 42 mil 45 personas y un sobrecupo de 87.7%. La reincidencia sólo en la capital del país es de alrededor de 30 por ciento, de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).
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