No somos chacas, vamos a estudiar y oímos 'reggaeton'

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Es un mundo de jóvenes, casi en su mayoría menores de 18 años de edad que se aficionan por la música, pero en especial por el “reggaetón” y el “perreo”, ese baile sensual que les permite ligar chicas y chicos.
“Es como cualquier baile que no hace mal a nadie. Es como cualquier otro baile sensual y que la gente nos critica o nos discrimina pero no sabe que es un movimiento que viene de Puerto Rico y es para divertirnos”, afirma Adrián de 16 años de edad, quien ayer en solidaridad esperaba afuera de la Fiscalía Central de Investigación a sus amigos y familiares detenidos, a los miembros de su clan.
Explica junto con Alejandro que estudían y eso no quita que les guste la música como el reggaetón, la salsa y otros ritmos.
“No somos ‘chacas’, aquellos que salen de la correccional y se dedican a delinquir y a drogarse; estudiamos y cada fin de semana el acudir a estas fiestas es nuestro pasatiempo”, mencionan.
Dicen que como esta fiesta no celebrada que terminó en detenciones, se han organizado otras a través de Facebook y en varias partes de la ciudad, como Neza, Chalco, Ixtapaluca, incluso en La Marquesa, convocadas por los líderes de sus clanes a través de las redes sociales como Facebook.
“Viernes, sábado y domingo se sacan fiestas en face, se hace una invitación y ya invitas a tus amigos. Vienen desde Iztapalapa, Neza, Iztacalco”, explican.
Dicen que quienes ahí se reúnen piensan igual, se visten similar, se peinan parecido, con cortes como “mohicano desvanecido” muchos.
Manifiestan que nunca habían tenido problemas como el del domingor, donde estuvieron, pero donde escaparon de la detención. Ayer esperaban la salida de siete de sus conocidos. “Nos conocemos por grupos, el nuestro se llama ‘Bellacos’ y ‘los Duros”.
Existe “Gente Nueva”, los “Mavericks”, “Tepicrazys” o “Stylecrazys”, son como grupos de baile que se juntan para divertirse.
Sin embargo, las autoridades capitalinas, explican que en el momento de los disturbios que iniciaron en la estación del metro Cuauhtémoc, sí había jóvenes que portaban inhalantes.
Francisco Villagómez, director general de zona centro de la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF), enfatizó que en estos acontecimientos también hay responsabilidad de los papás de los involucrados. “¿Dónde están los padres de familia?, por qué tantos jóvenes se nos congregan en ese estado por una fiesta, convocados por las redes sociales”.
Óscar de los Reyes, profesor e investigador de temas sociológicos y jurídicos, del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, opina que la forma de aproximación de la policía hacia los jóvenes, revela la necesidad de una capacitación más efectiva de los encargados de prevenir el delito en la ciudad y de hacer frente a este tipo de manifestaciones, que puedan controlar de mejor manera sin violentar los derechos humanos de los menores.
Comenta que la policía intenta cumplir trabajo, pero que es más preocupante de la agenda pendiente del Estado con los jóvenes. “Esta ciudad y muchas otras del país necesitan espacios de encuentro para los jóvenes. Hay una gran necesidad de ofrecer lugares de entretenimiento”, menciona.
Se pronunció por una capacitación a la policía para que la existencia de grupos como estos “reggaetoneros”, o los “emos”, no caigan en esquemas de estigmatización por la falta de instrumentos de la sociedad, pues finalmente son jóvenes que enfrentan una realidad a su manera.
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