El control del tránsito está en sus manos

(Foto:EL UNIVERSAL)
“Me la refrescan, pero los movilizo”, dice el subsecretario de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), Luis Rosales Gamboa, mientras observa las pantallas que arrojan las imágenes del flujo de miles de vehículos en las arterias más importantes de la ciudad de México.
Un promedio de 17 movilizaciones diarias en la capital del país (marchas, mítines, plantones, cierres de calles y avenidas) lo hacen analizar por dónde desahogar las hileras de vehículos atrapados.
“Aquí es importantísimo tomar decisiones rápidas, mover a los vehículos, y hay quienes me la refrescan, pero los movilizo”, explica.
Sus ojos se clavan en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad que hablan de lo que sucede en las calles del DF, la cual es transitada por cuatro millones de vehículos diariamente.
El jefe Pegaso, como se le conoce en el ambiente policial, suda, habla casi de manera simultánea por el teléfono fijo de su oficina, por el radio de frecuencia policial, y por celular.
Da instrucciones. “Ciérrame Reforma, avienta el flujo por Circuito Interior. Póngame la cámara de Florencia. ¿Quién dio la instrucción de hacer ese cierre? Me lo sancionas”.
Desde su oficina en la base Tlaxcoaque controla el tránsito cuando la situación sobrepasa a los oficiales de vialidad o antes de que lleguen al punto.
Con las cámaras no requiere tanto personal en el lugar para hacer movilizaciones en las avenidas que están saturadas, dice. De manera casi instintiva sabe por donde sí y por dónde no. Él habla y todos se apresuran a atender sus indicaciones. Apolo es veloz y pide lo mismo.
“Ponme Zaragoza en la pantalla”, pide a un controlador de cámaras que tiene al teléfono, y al segundo está allí la imagen de esa gran calzada del oriente del DF. “Gírala, ábrela, llévatela hasta atrás, toda, toda la imagen. Déjame ver”, es la orden para verificar el tráfico en la zona. “Yo veo dónde hay un problema de y de manera sistemática ya veo las soluciones”, dice.
Aun lado de su escritorio tiene una pantalla, pero a un lado está el centro de Control de Tránsito, consistente en más de 20 cámaras por donde puede ver, como en panorámica, las vialidades con situaciones más problemáticas.
“Desde aquí vamos moviendo el tránsito, para dar opciones. Controlamos el tiempo de los semáforos, dejamos más verde o rojo, según las demandas. Tenemos un sistema en que puedo manejar desde este lugar más de mil intercesiones de tres mil semaforizadas”.
Donde no hay cámaras, los helicópteros del agrupamiento Cóndores son los ojos del jefe Pegaso. “Sabemos lo que estamos haciendo porque lo estamos viendo, aunque muchos digan ‘este desgraciado’…”.
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