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Salud emite recomendaciones por altas temperaturas

(Foto:Archivo/EL UNIVERSAL)
Las altas temperaturas son causantes de deshidratación y golpe de calor, razones por las que la Secretaría de Salud del Distrito Federal reitera las medidas preventivas que reducen riesgos y daños a la salud ante el clima cálido.
La deshidratación está muy relacionada a la enfermedades diarreicas agudas; es una causa importante de demanda de atención médica y un factor de riesgo considerable de muerte, en caso de no recibir atención médica oportuna.
Los síntomas son: sequedad de mucosas, hundimiento de globos oculares, taquicardia, disminución en el flujo de orina, pérdida de peso y cambios en la piel.
Es importante beber suficientes líquidos como jugos naturales, aguas de frutas preparadas en casa y agua natural, especialmente si se realiza esfuerzo físico, así como evitar tomar bebidas alcohólicas y edulcorantes como refrescos pues se pierde más líquido.
Para evitar las infecciones gastrointestinales se deben ingerir alimentos inmediatamente después de ser preparados, desinfectar frutas y verduras, utilizar agua potable, hervida o clorada; tomar muchos líquidos, lavarse las manos constantemente y no consumir alimentos en la vía pública.
Si se presentan evacuaciones líquidas y numerosas (más de tres por hora), vómito, convulsiones, la persona está en letargo o inconsciente, muestra ausencia o disminución de ruidos intestinales o evacua con sangre, acuda de inmediato al médico o centro de salud más cercano.
También se suele presentar el llamado golpe de calor que se manifiesta por la presencia de dolor de cabeza, temperatura corporal mayor a 40 grados centígrados, fatiga, piel seca y enrojecida, pulso rápido, delirio, hipertensión arterial, náuseas, vómito, somnolencia, espasmos musculares y en casos extremos convulsiones, coma y trastornos de conciencia.
Para evitarlo se recomienda no hacer ejercicio extremo al aire libre o practicarlo durante las primeras horas del día o al atardecer y mantenerse en lugares frescos. No mantenga a los niños encerrados en autos y con las ventanas cerradas.
Recuerde que los grupos más vulnerables son los menores de cinco años, adultos mayores y las personas que padecen enfermedades crónicas degenerativas como diabetes, insuficiencia respiratoria crónica, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), insuficiencia respiratoria crónica y personas que se encuentren bajo suministro de medicamentos o sustancias que contengan diuréticos, antihistamínicos y antiarrítmicos.
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