"Trepar edificios es cómo salgo adelante"

Yosemi García tiene que trabajar en las alturas. "Escalar, subir, trepar los desafíos era la única forma que sabía para salir adelante". Practicó durante toda su adolescencia deportes como el alpinismo, hasta que una fractura en la cadera lo obligó a detenerse.
Habita en la delegación Cuajimalpa y dirige Yosemi-t, una empresa de limpieza de fachadas de edificios desde hace 20 años.
Da la bienvenida a EL UNIVERSAL DF colgado a 17 metros del suelo, junto a la azotea de un edificio habitacional en la zona de Interlomas.
"Trabajo durante primavera, otoño e invierno, menos en verano, es tiempo de lluvias y los riesgos aumentan. Si la cuerda está mojada, que sirve como nuestra línea de vida, el trabajo no se puede ejecutar", asegura.
Su acento revela sus orígenes españoles. Nació en la península ibérica, pero tras sostener un sinnúmero de charlas con una mujer mexicana, de nombre Cristina, tomó la decisión de cambiar su domicilio al Distrito Federal y casarse con ella.
"Son muchos los jóvenes que en esta ciudad quieren dedicarse al oficio, necesitan dedicación, pero también dimensionar los riesgos a los que se exponen", confiesa.
A primera vista, porta un equipo parecido al de un alpinista; se mueve poco hacia delante y hacia atrás, pero cuando lo hace, alejándose del edificio con un suave balanceo, se queda suspendido sobre el vacío.
Ha trabajado en edificio de hasta 30 metros de altura así como en la limpieza de aerogeneradores, antenas y torres de comunicación. Las fachadas se ensucian sobre todo por la contaminación, el agua de lluvia y las heces de los pájaros.
"En mi país trabajé en la implementación de un nuevo método de líneas de vida para evitar hacer este tipo de limpieza, sobre todo porque recuerdo la dureza de mis inicios. Uno de mis compañeros, en aquel entonces, murió al caer del andamio que supuestamente lo protegía", recuerda.
Asegura que resulta más seguro realizar la limpieza de las fachadas armado de un equipo de alpinismo, que te sujeta de varias direcciones, a ceder tu seguridad a un andamio.
"Es mejor ser responsable de uno mismo, a través de las cuerdas", dice.
Abajo, las casas, tiendas y barrancas parecen hervideros de hormigas, donde cruzan coches de juguete.
Él no se inmuta: "Ellos a lo suyo, yo a lo mío".
hmc
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