Con talleres, CDH descubre violencia hacia adolescentes

(Foto: Archivo / El Universal)
Cuéntame un sueño, es la pregunta a estudiantes de secundarias de Iztapalapa por parte de educadores de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y, tras diversas actividades, llega otro cuestionamiento: cuéntame una pesadilla. Es entonces que adolescentes dan a conocer maltrato físico, sicológico, abuso sexual y hasta explotación sexual infantil en su modalidad de trata de personas.
Así se dio apoyo a dos hermanas, luego de que una estudiante que narró que junto con su sobrina, menor de 7 años, eran explotadas sexualmente por su madre.
Tocamientos y abusos sexuales al interior de la casa, por parte de familiares, son casos que la CDHDF atiende con ayuda de una red integrada por varias dependencias.
La Dirección General de Educación por los Derechos Humanos, por medio de la Unidad Desconcentrada de la CDHDF en Iztapalapa es la que hace este tipo de trabajo con los jóvenes, con el objetivo de darles a conocer sus derechos, empoderarlos, prevenir que caigan en adicciones y en la delincuencia.
A través de su programa Jóvenes por la Paz, y el taller para la resolución no violenta de conflictos, se da voz a los alumnos, quienes señalan como principales lugares de agresión la escuela, su casa y en último lugar la calle.
Samuel morales Rojas, subdirector de Programas Educativos de la Dirección de Educación para la Paz y los Derechos Humanos, indica que esta labor no es aceptada con agrado por los docentes, quienes se oponen a ellas pues varios han sido amenazados con tipo de armas por alumnos, y aunque muchos maestros son víctimas, también son generadores de violencia.
Que dicen los adolescentes
Cuéntame un cuento, una pesadilla, qué te preocupa, cómo te ves en diez años, son algunas de las pláticas que se realizan a los alumnos, por medio de las cuales se entabla comunicación con ellos, aunado a otras actividades que los llevan a reflexionar sobre la violencia y a no generarla.
A través de la última encuesta a 3 mil 332 jóvenes que han participado en dicho taller, de ocho secundarias, con un promedio de 14 años, 20% señaló que nunca o casi nunca están bien, la mayoría fueron mujeres.
Dijeron que en la escuela sufren maltrato (23%), seguido de la casa (17%), la colonia (16%), y los amigos (12%), pero en general en todos los ámbitos se ven afectados.
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