"Me dicen que van a estudiar para no dedicarse a esto"

Jesús Cortés Lazcano se levanta a las 4 de la mañana para comenzar a trabajar en la obra cuyo nombre lleva inscritos los años que él tiene dedicándose a la construcción: la Línea 12 del Metro.
Es ahí donde desde hace ocho meses funge como cabo de oficio, supervisando a los demás obreros. Es una labor que le apasiona, que le gusta, cosa que no pasa con sus hijos, quienes le han comentado no querer una labor igual a esa.
“Ellos me dicen que no, ven que es muy pesado y me dicen que van a estudiar para no dedicarse a esto; en parte me gustaría que se dedicaran, pero uno quiere que les vaya mejor y, sobre todo, que les guste”, señaló.
Y es que afirma que aunque siempre habrá necesidad, el trabajo si no se hace con gusto, no rinde para nadie, ni para el obrero ni para quienes están a cargo.
Por ejemplo, recordó, la semana pasada llegaron tres trabajadores nuevos a la L12, quienes sólo estuvieron mediodía y nunca regresaron.
“Es cuestión de agarrar el ritmo para poder aguantarle, pero sí debe de gustarte. Yo me tardé cuatro años para tener gente a mi cargo y quiero seguir subiendo”.
Jesús, "el Chucho" como le llaman de cariño, recuerda que la primera construcción en la que participó fue la Línea 8, donde empezó “desde abajo”, razón que lo lleva a valorar lo que ha logrado.
“A veces es difícil lidiar con los trabajadores, que no quieren hacer las cosas, pero es cuestión de agarrarle el modo. Yo me tardé tres años en agarrar el ritmo y ahora disfruto mucho lo que hago”, finalizó.
hmg





























































