Investigación en Reclusorio Sur alcanza a su directora

Foto:Archivo/El Universal
Dos son las hipótesis que tienen las autoridades capitalinas en torno a la vía de ingreso de 83 kilos de droga decomisada en días pasados en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur de la ciudad de México: el ingreso hormiga de estas sustancia, a través de la visita familiar, o bien que se haya introducido mediante la línea de abasto del penal, es decir por donde ingresan los alimentos y materiales que se consumen dentro de la cárcel.
De acuerdo con información de la Secretaría de Gobierno del DF —de la que depende la Subsecretaría de Sistema Penitenciario— el decomiso de droga efectuado el 23 de diciembre generó que se abriera una investigación en toda la línea del mando del reclusorio, desde su directora, Luz Margarita Malo González, hasta todos los custodios.
El operativo realizado el 23 de diciembre en el Reclusorio Sur comenzó a planearse desde mediados de este mes y tenía como propósito el decomiso de bebidas alcohólicas que durante la temporada navideña ingresan de manera irregular los familiares de los internos. Fue durante estas revisiones cuando las autoridades dieron con la droga.
Emilio Castelazo, encargado de Comunicación Social del Sistema Penitenciario capitalino, dijo ayer que las autoridades penitenciarias no han detectado otra forma en que pudiera meterse la droga diferente a la de la visita familiar, es decir el ingreso hormiga.
De ser así, los visitantes de los internos debieron haber pasado la droga por al menos los cuatro filtros de seguridad ya que para ingresar al cualquier penal del Distrito Federal, los familiares pasan primero por un arco detector de metales y una revisión en la que se verifica que esté registrado como visitante.
Pasado ese filtro, viene la revisión de alimentos, ahí se verifica que vayan en recipientes de plástico, que no se ingresen cubiertos de metal y sólo se permiten algunas frutas picadas en trozos.
Posteriormente los visitantes son separados en hombres y mujeres y custodios del mismo sexo hacen una revisión manual (cacheo) exhaustiva y se pide a cada persona vaciar sus bolsas.
El último filtro consiste en una nueva verificación de la documentación, la entrega de una ficha y la colocación de un sello (sólo visible con una luz negra).
La investigación sobre este decomiso quedó en manos de la PGR.
La subsecretaria de Sistema Penitenciario del DF, Celina Oseguera, informó que brindarán a las autoridades federales todas las facilidades y añadió que se redoblaron los operativos en el penal. (Con información de Fernando Martínez)


























































