Vialidad |
Con licencia y cinturón, aprenden cultural vial

(Foto: Archivo / El Universal)
Tiene sus cámaras de vigilancia y un Paseo de la Reforma con todo y Ángel de la Independencia y Caballito; también cuenta con semáforos, camellones, calles y glorietas, además de un puente vehicular y otro peatonal y hasta gasolinera.
Todo en chiquito, a escala, para forjar a los próximos automovilistas en educación vial de la capital.
El Parque Vial Topacio, que fue construido en la planta alta del edificio 31 de la calle del mismo nombre, en la colonia Centro, el próximo 12 de julio cumplirá 15 años de funcionamiento.
No se ve por fuera, pero por dentro se aprecia una ciudad de México en pequeño, donde miles de niños en triciclos aprenden todos los años a respetar las señales de tránsito y de seguridad como ponerse el cinturón al conducir.
Construyen uno más
Son cinco los campos viales permanentes que funcionan actualmente: Topacio; frente a la delegación Álvaro Obregón; en el Parque Ecológico Cuitláhuac, en Iztapalapa; Quinta Alicia, en Héroes de Chapultepec, que es el más antiguo con 25 años de servicio; e Iztacalco, en el deportivo Leandro Valle, el más reciente.
El primero es el único techado y los demás son al aire libre.
Actualmente se construye uno más en Tlalpan, pero desafortunadamente desaparecieron los que existían en los Bosques de Aragón y Chapultepec.
También existen los itinerantes, que se llevan a las escuela y se habilitan en los patios, operados por personal de la Unidad de Seguridad Escolar (USE).
María Edith Plascencia Magaña, coordinadora de Campos Infantiles y Educación Vial, afirma que al año se atienden a cerca de 175 mil niños desde tres a cinco años en los campos viales y de hasta siete y ocho años de edad en los itinerantes, todos programados en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El propósito es darles educación vial. Para ello, la visita de los niños inicia en una aula donde se les da una plática sobre qué es la vía pública y sus usuarios: peatón, conductor y pasajero. Los temas se les enseñan con canciones y juegos.
Posteriormente pasan al circuito donde se convierten en conductores.
En ese momento se les enseña en la práctica cómo deben respetar los señalamientos y qué ocasiona si no los respetan, como son los accidentes.
“Los pequeños llevan mucho ya la conciencia de la educación vial y nos ayudan a reeducar a los adultos, porque aquí a ellos, aunque estén en un triciclo, se les hace que se coloquen el cinturón de seguridad, que manejen con precaución y que respeten el semáforo y a los peatones”, explica Edith Plascencia.
Licencias e infracciones
Natalia y Luz, a sus cuatro años de edad, ya tienen su licencia de conducir tipo A, expedida por el Campo Infantil de Educación Vial de Topacio.
Como ellas, todos los niños que participan obtienen sus licencias infantiles de manejo. Sin embargo, no eso no los exime de ser infraccionados por pasarse el alto o exceder los límites de velocidad, cuya sanción es la de no usar el triciclo por uno o dos minutos.
“Algunos cuando reciben sus licencias nos comentan que sus papás ni las tienen”, explica la funcionaria.
La pequeña Aletzia, de cuatro años de edad, se para ante la señal de alto del semáforo. Le ha quedado claro que: “el ‘velde’ es avanzar, el amarillo es ir lento y el ‘dojo’ es pararse”.
Ángel Fabián y David, de cuatro y tres años de edad, respectivamente, aprendieron que colocarse el “cintulón” de seguridad antes de empezar a manejar es lo más importante para su seguridad.
En un día de taller, todos se llevan alguna información productiva para sus familias, siempre y cuando los padres pongan atención sus hijos.
“Papá no te pases el alto, frena por favor”, menciona Karla García, profesora del jardín de Niños Manuel José Othón.
“Cuando los papás van manejando y los niños ven un semáforo les dicen: ‘no papá, espérate, ya está la luz amarilla y te tienes que parar’”, comenta otra profesora, Miriam Murillo Vega.
Con estas visitas los menores reeducan a sus papás, explican.
Para solicitar el servicio a la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal se debe llamar al número 57 89 90 54, donde puede programar una visita para cualquiera de los campos. En el caso de niños que lleguen sin pertenecer a una escuela, se integran a los grupos que están trabajando, pues los campos están abiertos para la población en general.
Nuevo campo en Tlalpan
Antes de terminar 2012 se prevé que quede construido el centro de Educación Vial (Ceduvial) en Mesa Los Hornos, en la delegación Tlalpan, donde existirá un campo vial como los antes mencionados.
El proyecto forma parte de una recuperación de espacios en un terreno de más de tres mil metros cuadrados ocupado por viviendas de un asentamiento irregular y que ya reportaba una preocupante incidencia delictiva y de consumo de drogas y bebidas alcohólicas.
El parque se construye con recursos delegacionales y del gobierno de la ciudad; este obra beneficiará a 10 mil 157 habitantes de la zona.
Entérate de lo que sucede en la gran ciudad, síguenos también en Twitter y YouTube.


































































